Una sola Argentina

China recuperó Hong Kong por vía diplomática en 1997, en lugar de perder Malvinas en batalla contra el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte en 1982. ¿Por qué entonces no pedir una mano a los chinos y seguir su ejemplo, ya que tenemos buena relación y tantos proyectos y negocios en común?
Arturo Puricelli ya lo dijo en 2012, Mauricio Macri lo habló este año con Xi Jinping, y otros tantos lo mencionaron antes o después. Yo apenas repito lo que me cuentan, y plasmo algo que pienso: “Una sola Argentina”.
Por otro lado, redundando, doce mil kilómetros cuadrados no valen la vida de ningún hombre y la Guerra de Malvinas (vale destacar que se dice “guerra” porque anteriormente hubo una Batalla de las islas Malvinas, en 1914, en esta zona de tiros y balazos por antonomasia), la que celebramos cada 2 de abril, fue la idiotez más grande que dejamos cometer a nuestros dictadores. Y la Operación Soberanía, eso fue traición a nuestros hermanos chilenos; pero traición de ejército contra ejército, traidores cobrando en dólares su Plan Cóndor.

A Locución

El hombre primitivo inventó el habla, para que sus niños puedan un día gritar “mamá” al verse perdidos en la oscuridad de la selva, al estar hambrientos o meados. El hombre moderno creó la locución, para que sus niños dejen de lastimarse la voz con tantos gritos y empiecen a proyectar su instrumento de viento, a potenciar el uso del diafragma y a modular de maneras extremadamente extrañas y —por alguna razón— biensonantes. Y luego el hombre (ya locutor) descubrió un buen uso para el fuego y reunió a los locutores en un asado multitudinario cada 3 de julio. ¡Mamá!

Defensores a préstamo

Marx tenía empleada doméstica y no le pagaba a término, el Che era homofóbico y hoy aparece su rostro blandido en marchas que abogan por libertad sexual. ¿A quién podemos invocar ahora ante tanta injusticia para con los discapacitados? ¿Al rey Leónidas I?

Copyright © Mauricio Percara 2015